sábado, 10 de mayo de 2008

Mamá

Mamá:

Estas son unas líneas…líneas que solo una gran mamá podrá tener.

Quiero darle las gracias a Dios por concederme la dicha de que me hayas tomado entre tus brazos; haber podido conocer el día y la noche, el sol y la luna, pero sobre todo haberte conocido. Recuerdo que cuando era niña el mundo me parecía un enorme juego con el que yo podía inventar y crear mi vida, que cuando yo saliera y recorriera ese mundo sería el mayor de los juegos.

Pero tu me enseñaste que en la vida y en ese mundo hay que luchar, esforzarse, caerse, levantarse, disfrutar, aprender de nuestros tropiezos, ser perseverantes pero sobre todo a amar la vida y a los seres tan maravillosos que Dios me pone en mi camino.

Hay palabras que nunca salen de nuestros labios, por que creemos que no son necesarias pero hoy madre quiero decirte que te quiero y se que ya estoy grande pero soy muy sensible y necesito de tus consentimientos, de tus arrullos, de tus regaños y de toda tu ternura. Gracias por darme la vida, por darme tu sangre, por darme tu tiempo, por darme tu apoyo siempre que lo necesito, por tu comprensión, por escucharme cuando estoy triste o algo me duele, por darme tu amor incondicional a tú manera.

- Ana Lucero -